Todo lo que siempre quiso saber del diseño pero nunca se atrevió a preguntar

No nos anduvimos con rodeos. Creamos una imagen icónica para la portada del álbum que describiera a la perfección la musicalidad de las películas de Woody Allen. Y todo coronado con la fuente predilecta de Woody, esa Windsor que Milton Glaser aconsejó que usara y de la que nunca se separó y ya forma parte de su obra tanto como su humor ácido y brillantes diálogos.