El diseño de packaging de álbumes musicales

EL DISEÑO DE PACKAGING DE ÁLBUMES MUSICALES

Hoy hablaremos del diseño de packaging de álbumes más sobresalientes que marcaron época en la historia de la música.

Desde Comunicom, como diseñadores gráficos, siempre insistimos en la importancia de una primera impresión. Y si hablamos de discos, el diseño de la portada y el packaging debe ser fiel a la sensibilidad de los músicos, destacar y atrapar al futuro comprador. No en vano es la carta de presentación, la representación visual de la obra. Pero no nos centraremos solamente en las portadas sino en todo el conjunto como una auténtica obra de arte.

Smash Song Hits by Rodgers and Hart (1940)

Siendo estrictos, el primer álbum en esta categoría tendría que ser el que es reconocido oficialmente como el primer disco poseedor de portada propia. Hasta entonces, y hablamos de 1940, los discos se despachaban en una simple funda marrón pero Smash Song Hits by Rodgers and Hart, diseñada por el ahora legendario Alex Steinweiss, lo cambió todo. Hoy en día pasaría por un artwork convencional para vinilo pero entonces fue una auténtica revolución que, esta vez sí, vino para quedarse.

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967)

Avanzamos 27 años y llegamos a una de las cumbres de The Beatles. Los de Liverpool no solo fueron capaces de cambiar el devenir de la música, tal y como la conocemos, sino que además tuvieron tiempo para cambiar el diseño y concepto del álbum con la ayuda del artista Peter Blake. Y es que aunque Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, al igual que el reseñado anteriormente, podría parecer otro packaging convencional, es reconocido como el primer disco en incluir las letras de las canciones, algo tan común hoy en día.

Y por si no fuera poco, incluyeron en el propio álbum unos recortables de papel para customizarse uno mismo a la manera del grupo con sus famosos trajes: un bigote, unas divisas de sargento, insignias redondas con el logo de la banda y la cara del sargento, una foto del propio sargento y otra del grupo. McCartney insistió en incluir lápices de colores pero todo no pudo ser.

The Velvet Underground & Nico (1967)

Ese mismo año nos encontramos con otra de las piedras angulares del Rock & Roll y de la vanguardia; el álbum debut de The Velvet Underground. Lou Reed y sus compañeros frecuentaban lo más granado, y salvaje, del New York bohemio y artístico. Fruto de ello Andy Warhol, mecenas del grupo, creó la icónica portada del plátano en la que se podía pelar al mismo. En su época el disco pasó totalmente desapercibido pero hoy en día no eres un auténtico connoisseur si no citas a este álbum como uno de los 10 mejores de todos los tiempos.

Ogdens’ Nut Gone Flake (1968)

Tan solo un año después de los anteriores citados apareció otra obra maestra, a cargo esta vez de Small Faces y los diseñadores Nick Tweddell y Pete Brown. Ogdens’ Nut Gone Flake fue número uno en junio de 1968 y dio que hablar más allá de su calidad artística, musicalmente hablando, ya que se presentó en un funda redonda, emulando una antigua lata de tabaco, lo cual supuso toda una novedad pero también grandes quebraderos de cabeza para los propietarios de las tiendas de discos pues el álbum tendía a rodar por las estanterías. Esto último provocó que en ediciones posteriores se optara por el estuche clásico para vinilos que todos conocemos.

School’s Out (1972)

Nos detemos esta vez en 1972. Alice Cooper firma en ese año su extraordinario School’s Out cuya portada está troquelada para que pueda abrirse a la manera de los antiguos pupitres de madera. Mención especial para la funda del vinilo pues venía envuelto en… unas bragas de papel.

The Return of the Durutti Column (1980)

El siguiente álbum nos encanta por su mala baba. The Durruti Column pasarán a la historia por emerger del Manchester de Joy Division, Factory Records, OMD, Happy Mondays, y por facturar una música caracterizada por arpegios de guitarra cristalinos que contrastaban con la rudeza del packaging de su primer álbum. Y es que éste fue envuelto en papel de lija con la intención de destrozar a los LPs pegados junto al suyo. A su favor diremos que el concepto está extraído del libro de arte Mémories del artista danés Asger Jorn que, al igual que el de los de Manchester, su portada era de papel de lija.

Vitalogy (1994)

Damos un gran salto hasta los años 90. Y si algo debemos agradecer al denostado CD es que muchos artistas intentaron entregar sus obras en ingeniosos packagings que rompieran con la imagen aburrida de la clásica jewel case. Son tan numerosos los ejemplos surgidos a partir de finales de los 90 que tendríamos para otro artículo. Comenzamos por un clásico: Vitalogy de Pearl Jam de 1994. Se basó en lo que parecía ser un libro de medicina, un tanto bizarro, de finales del siglo XIX. Lo más interesante es que no se trató de una edición especial sino que es la estándar que aún hoy se puede adquirir. Debemos de agradecer al grupo de Seattle su siempre cuidada presentación de todas sus obras.

Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space (1997)

Avanzamos hasta 1997, pero sin salir del ámbito médico, y es que el concepto del packaging de Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space de Spiritualized se basa en el clásico envase de medicamento que podemos adquirir en una farmacia. Diseñado por Mike Farrow, siempre lo recordaremos por su blister con 12 mini cedés de 3 pulgadas que contenía, como si de pastillas se tratasen, cada una de las 12 canciones del excepcional álbum. Por supuesto incluía un prospecto con toda la información referente a la grabación del disco.

Faust (2012)

Por último nos despedimos con un grupo vecino. La La La Ressonance es un grupo portugués de post-rock-jazz-avant-garde que para la edición de su disco del 2012, Faust, utilizaron un material cerámico para dar la sensación de que el CD se extraía de la propia roca. Damos fé de que el packaging pesaba un quintal. Y no, este disco no es un ladrillo. En este video podreis ver el proceso de fabricación del mismo.

 

Por supuesto nos hemos dejado muchos en el tintero. Cada vez son más los artistas que utilizan métodos menos convencionales para presentar sus trabajos. Hemos visto el descomunal periódico que contenía el Thick as a Brick de Jethro Tull, los pantalones con cremallera de los Rolling Stones, la lata circular de PIL, a Flaming Lips y su calavera de gominola con USB dentro del cerebro, Jane’s Addiction y su pequeño armario de madera con 4 discos, el bolsillo de tela vaquera con preservativo incluido dentro de Lemon Jelly y decenas de otros ejemplos que, por suerte, harían interminable esta lista.

Si tienes un grupo o vas a editar un disco puede que en Comunicom, con nuestra larga experiencia, podamos ayudarte a que no pase desapercibido. Nos encantan los retos y si son divertidos, aún más.