EL LIBRO DE CROMOS DE CRUMB

Robert Crumb 1

Robert Crumb, uno de los maestros consumados del comic underground USA, al que ahora tenemos más cerca porque de un tiempo a esta parte se ha refugiado con su familia en un pueblecito de la campiña francesa, lejos del mundanal ruido de esa América lisérgica que ha sabido llevar a las viñetas como nadie, es también un fanático de la música americana de raíz y coleccionista de una ingente cantidad de discos de los años veinte.

Hay dos cosas que le gustan especialmente a Robert Crumb. La buena música y las mujeres de formas rotundas. No necesariamente por este orden.

Su afición por dibujar figuras femeninas es de sobra conocida, después de más de medio siglo de carrera en el noveno arte. Menos conocido es que, allá por los 60, cuando era la más prometedora estrella del cómic underground norteamericano, Crumb ilustró algunas portadas de discos, como el ‘Cheap Thrills’ del grupo de Janis Joplin. Pero aún son menos conocidos sus cromos –sí. hemos dicho cromos– de grandes figuras del jazz, el blues y el country primitivos.

A principios de la década de 1980, Crumb, ávido coleccionista de música añeja, colaboró con un conocido, propietario de una tienda de discos de 78′ en Nueva York. Le dibujó una serie de 36 cromos con ilustraciones de pioneros del blues, para que este los regalara con sus viejos discos, como aliciente para los coleccionistas. La iniciativa se amplió posteriormente al jazz y al country, y años más tarde los cromos pasaron a venderse por separado.

 

Robert Crumb 2

Irónicamente, los cromos originales son ahora tan preciados o más que los discos a los que acompañaban. Afortunadamente, se han reimpreso una y otra vez. E incluso se han reunido en libro. Un estupendo libro, ‘Héroes del blues, el jazz y el country’, que hemos tenido ocasión de disfrutar estos días. 112 ilustraciones de genios como Coleman Hawkins, Bix Beiderbecke, Sidney Bechet, Blind Blake o Charley Patton, acompañados de breves -e interesantes- textos introductorios. Y es que la buena música no solo entra por los oídos.