JAZZ ETÍOPE

Mulatu Astatke

Una exposición reciente en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) nos revelaba una África muy alejada de los tópicos y las imágenes al uso, una África urbana llena de juventud, vitalidad y vanguardias, que pugna por sacudirse todas las servidumbres, incluida la de eterna y pasiva receptora de la caridad y las influencias que le llegan de un Occidente instalado, no hace tanto esclavista, colonizador y ávido depredador de su patrimonio natural, de sus inmensos recursos, de su cultura y de su arte.

Pensábamos en ello cuando, haciendo rápida memoria de todo lo que el jazz le debe a Mama África en términos de ADN, alguien nos comentó: “Ahora en Londres se habla mucho de Jazz etíope”. Tal vez para muchos de los que nos premiáis con vuestro paso por aquí, la etiqueta y la música os sean más que conocidas. Nosotros– no nos duelen prendas de reconocerlo– estábamos en la inopia. Pero como somos más curiosos que un gato encerrado, nos fuimos rápidamente a navegar por las fuentes, a ver si nos llevaban a la mina. ¡Y vaya mina el jazz etíope con su sede en Addis Abeba sus músicos fundacionales, sus glamorosos amigos, desde el gran Duke Ellington al cineasta Jim Jarmuch o al elegante Peter Gabriel, y la extraordinaria energía de su escena actual. Para entender de qué va la cosa parece obligado empezar por familiarizarse con el legado de Mulatu Astatke, considerado el padre de la criatura y con el precursor –armenio de origen sirio– Nerses Nalbandian, que fue el primero en introducir en la escritura musical occidental la escala pentatónica original de la zona.

Los gatos curiosos como nosotros podéis escuchar a manera de iniciación un programa de rtve dedicado a dibujarnos un primer plano de esa mina de llena de promesas. Os incluimos también el enlace a una pieza de Gigi –nombre completo Gigi Shibabah–, una estupenda cantante etíope que fusiona aquí dos culturas musicales impresionantes, la africana y la hindú. Otro día buscaremos otros referentes.

 

“Nunca he pensado que el jazz fuese un música americana” –Mulatu Astatké se encoje de hombros– “Nació en Africa y luego se fue a otra parte. Entonces ¿por qué no deberíamos traérnoslo de vuelta?

 

En la foto, en directo, en una sesión del Sonar 2009, Barcelona.